viernes, 18 de abril de 2008

Emocionalmente flotando



Hay algo oculto y dificil en cada emoción, en cada sentir, algo que no es tan puramente inocente. Y se disparan como cañones sin dirección, salpicando secuelas de un modo indistinto y el Otro, prendido de un anzuelo va sangrando por la herida sin reparar siquiera que eso está ahi, que eso ocurre. Asi van quedando marcas, sellos que dejan impreso la tinta en el recuerdo, para vovler una y otra vez como si fuera realmente verdadero, pero lo cierto es que lo es. Entonces van tendiendo el lomo para el dulce flagelo, para el castigo más próximo, para el placer por el placer mismo.

Viendo como esas emociones, como esos sentires, van haciendo fila directamente hacia el trampolín, buscando nuevas aguas y profundidades donde hundirse en lo mas intenso para luego resurgir a la superficie transformadas, con una luz diferente pero ocultando la punta del iceberg que siempre se mantiente preferentemente oculta, fría, mojada en la corriente y difusa.

Asi el gran pesquero, va recogiendo con su red todo el material, toda la mercaderia para luego seleccionar que de todo eso puede ser productivo, como alimento.

Pero también es cierto que muchas veces, el estancamiento es manifiesto y asi los motores se bloquean en un mismo sitio, esperando el momento propicio para poder avanzar. Ahi es cuando el gran pesquero se tiende en su silla para mirar con el gran ojo todos esos puntos en el mar que son como estrellas cargadas de emociones, deleitandose por no poder alcanzarlas pero que tan satisfactoriamente programa en su mente para el futuro más próximo.